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CENIE
Envejecimiento: El Big Data extiende sus tentáculos
Por cenie
Investigación ·
15 Agosto 2018
El Big Data ha
cambiado la forma en que administramos, analizamos y aprovechamos los datos en
cualquier industria. Una de las áreas más prometedoras donde se puede aplicar
para promover cambios es en el del cuidado de la salud y el envejecimiento.
Esta tecnología
tiene el potencial de reducir los costes de los tratamientos, predecir brotes
epidémicos, prevenir enfermedades y mejorar la calidad de vida en general.
También sitúa ante nuevos desafíos en los métodos de gestión y tratamiento
de la información, ya que nos permite recopilar gran cantidad de datos y, ello,
obliga a buscar las mejores estrategias para utilizar estos números.
Ahora bien ¿qué es Big Data y para qué sirve en el campo sanitario?
La aplicación de
análisis de big data en el cuidado de la salud tiene muchos resultados
positivos que también salvan vidas. Big data se refiere a la gran cantidad de
información creada por la digitalización de todo, que se consolida y analiza
mediante tecnologías específicas. Aplicado al cuidado de la salud, utiliza
datos específicos de salud de una población (o de un individuo en particular)
y, potencialmente, puede ayudar a prevenir epidemias, curar enfermedades, reducir
costes, etc.
Con las tecnologías
en constante mejora es más fácil no sólo recopilar esos datos sino también
convertirlos en conocimientos relevantes, que luego pueden utilizarse para
brindar una mejor atención. Este es el propósito del análisis de datos en
salud: usar hallazgos basados en datos para predecir y resolver un problema
antes de que sea demasiado tarde, pero también evaluar métodos y tratamientos
más rápidamente, mantener un mejor seguimiento del inventario e involucrar más
a los pacientes en su propia salud.
Un ejemplo de esto
es la empresa Pittsburgh Health Data Alliance, que recopila información de una
amplia gama de fuentes, incluidos registros médicos, información genética e
incluso redes sociales, y crea una imagen completa de un individuo para la
atención médica personalizada. Compara miles de personas, resolviendo
teóricamente el problema de las imágenes inconsistentes e imprecisas de la
salud del paciente.
Existen tres campos
en los que principalmente, su influencia queda muy marcada: la experiencia del
paciente, que podría mejorar sustancialmente, incluyendo la calidad del
tratamiento y el grado de satisfacción, la salud general de la población
también puede verse beneficiada en el transcurso del tiempo y los costos
generales que podrían verse reducidos.
Big Data y envejecimiento
El comportamiento
de un adulto mayor genera patrones significativos. En 2014, por ejemplo, se
llevó a cabo un estudio en Massachusetts, Estados Unidos, que midió el efecto
que podría tener el monitoreo remoto en el hogar de un paciente sobre el coste
de ofrecer atención presencial al mismo. Se instalaron sensores en 74 hogares
de adultos mayores, se recopilaron datos y, cuando los patrones indicaban que
el comportamiento de alguno de los adultos mayores había cambiado, se
notificaba a un administrador.
Después de un año, se analizaron los datos sobre la atención requerida
tanto para este grupo de intervención como para un grupo de control. Los
resultados, publicados en la revista Journal of American Geriatrics Society, fueron
reveladores: el coste de la atención del grupo de intervención fue un 16% menor
que el costo del grupo de control.
Los gastos
promedios mensuales por persona para las líneas de atención preventiva
(atención domiciliaria, farmacia y pacientes ambulatorios) aumentaron, pero los
gastos por atención aguda, post-aguda (atención a largo plazo, enfermería
especializada y pacientes internados) disminuyeron considerablemente.
Los dispositivos
wearable (dispositivos que van incorporados en la ropa o en los
complementos) también podrían proporcionar información fácilmente procesable sobre
el comportamiento de los mayores. Los sensores de sueño, los seguidores del
movimiento en el calzado, las bombillas inteligentes y las cámaras de
detección de caídas, todos se encuentran en una etapa de desarrollo, pero serán
muy importantes.
El aumento de los
flujos de datos ofrece más oportunidades para el análisis, mejores
conocimientos sobre el comportamiento y, en última instancia, mejores
experiencias para las personas mayores y sus familias que buscan preservar su
independencia.
Si los macrodatos
pueden ayudar a las personas mayores a mantenerse independientes por más
tiempo, a ayudar a las familias a sentirse más seguras y a ayudar a los
cuidadores formales a brindar una atención mejor y menos costosa, entonces la
tecnología realmente habrá conseguido su objetivo básico: ser útil.
Puntos a tener en cuenta
La gran cantidad de
información que proporciona Big Data sólo es beneficiosa si se puede traducir
de la manera adecuada. Debe tenerse en cuenta que cada dato procede de una
persona, lo que significa e implica una alta sensibilidad en su tratamiento.
Para que la industria tenga éxito, deben lograr compartir datos, sin permitir
que caigan en las manos equivocadas y pueda hacerse un uso fraudulento de la
información.
El bienestar del
paciente o usuario a menudo está en juego, por lo que el personal médico
necesita obtener información confidencial del punto A al punto B de manera
oportuna y al mismo tiempo tener en cuenta el cumplimiento de la ley.
Al final, los
cambios demográficos tanto para las personas mayores como para los cuidadores
significan que la próxima generación debe aprovechar la tecnología para
favorecer una atención que pueda beneficiarse de los avances que se desarrollen
y dar respuesta a una demanda cada vez más exigente. Pero estas herramientas
necesitan tiempo para desarrollarse y crecer; los datos deben recopilarse,
analizarse, implementarse y medirse de la manera correcta y, con ello, realizar
un uso adecuado y beneficioso.
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