Revista Cubana de Enfermería 2013; ( 29(3):223-232
http://scielo.sld.cu 223 )
LA SEXUALIDAD EN EL ADULTO MAYOR
Caridad Llanes Betancourt Facultad de Ciencias Medicas
Calixto García. Universidad de Ciencias Médicas de La
Habana. Cuba.
INTRODUCCIÓN
La atención al adulto mayor ha alcanzado logros notables,
aunque en el análisis de la sexualidad en la tercera edad persisten actitudes
retrogradas muy similares a las que existían en siglos anteriores y que tienden
a rechazar, bullarse o en el mejor de los casos ignorar la existencia de la
actividad sexual en la tercera edad. La sexualidad es y ha sido una de las
áreas del comportamiento humano más desconocida y en la que aún prima muchas
veces la anécdota sobre el conocimiento científico. Y si esto es cierto a
cualquier edad lo es, especialmente en personas de edad avanzada.
La mera existencia de manifestaciones sexuales de cualquier
tipo en los ancianos es sistemáticamente negada, rechazada o dificultada por
gran parte de la sociedad. Freud En su obra La Moral sexual cultural y la
nerviosidad moderna 1908, decía que lo sexual no puede reducirse a lo genital,
se va estableciendo a lo largo de la historia individual, y recibe influencia
de los padres.
El problema sexual es uno de los más complejos de la vida
humana hasta el punto de que, a veces, se opta por no resolverlo con razones y
se deja que cada caso encuentre su solución espontánea. La mera existencia de
manifestaciones sexuales de cualquier tipo en los ancianos es sistemáticamente
negada, rechazada o dificultada en gran parte de la sociedad.
Este hecho, sumado a
los cambios producidos por el envejecimiento en la sexualidad y a la dificultad
de estudiarla, por las creencias y actitudes culturales, han hecho que se
generalice y se hagan sinónimos el envejecimiento y la pérdida de la actividad
sexual; por lo que el propósito de este trabajo es reflexionar sobre algunas
consideraciones relacionadas con la sexualidad en el adulto mayor.
MÉTODOS
Se realizó una revisión bibliográfica en el segundo semestre
trimestre del año 2012, que incluyó libros de textos, bibliografías y páginas
Web. Además se realizaron consultas a expertos en la materia para ampliar los
conocimientos sobre los criterios socio sanitario relacionado con la sexualidad
del adulto mayor. Revista Cubana de Enfermería 2013;29(3):223-232
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DESARROLLO
El envejecimiento es
un fenómeno universal; es un proceso de la vida del ser humano durante el cual
ocurren modificaciones biológicas, psicológicas y sociales; el envejecimiento
es un proceso que implica cambios celulares, tisulares, orgánicos y funcionales;
es una programación genética influenciada tanto por factores ambientales como
por la capacidad de adaptación del individuo. (Referencias bibliográficas 1,2,3
)
El envejecimiento es un proceso deletéreo, progresivo,
intrínseco y universal que con el tiempo ocurre en todo ser vivo a consecuencia
de la interacción de la genética del individuo y su medio ambiente.(4,5).
Se define la Salud
Sexual Geriátrica como "la expresión psicológica de emociones y
compromisos que requiere la mayor cantidad y calidad de comunicación entre
compañeros, durante toda la existencia, en una relación de confianza, amor,
compartir y placer, con o sin coito". Este concepto se basa
fundamentalmente en una "optimización de la calidad de la relación"
(más que en la cantidad).(6,7)
Existen cambios del
proceso de envejecimiento relacionados con los órganos genitales y la
sexualidad, en el hombre y la mujer. Los órganos genitales aparecen también
modificados: en la mujer hay una fragilidad y pérdida del vello púbico; la
mucosa vaginal se seca y atrofia, disminuyendo por tanto su secreción, y
facilitando las infecciones. La vulva, los labios menores y el clítoris,
disminuyen de tamaño, se produce un acortamiento y estrechamiento de la vagina.
Los ovarios disminuyen de tamaño, y el moco cervical es espeso, escaso y
celular. Los senos se vuelven fláccidos a consecuencia de la atrofia de los
tejidos y la falta de secreción hormonal.(8,9) disminución de estrógenos y
progesterona, disminuyen los ovarios, las trompas de Falopio se hacen filiformes,
el útero regresa a su tamaño prepuberal, Endometrio y mucosa del cuello uterino
se atrofian, la vagina se hace más corta y menos elástica.(10,11)
En el hombre hay
también una pérdida del vello púbico, la bolsa escrotal está distendida y su
superficie es lisa. Hay una reducción de tamaño y consistencia de los
testículos. Se produce un aumento de tamaño de la próstata con disminución de
su secreción. (12) La función reproductora disminuye gradualmente en el hombre,
mientras que en la mujer cesa después de la menopausia.
La capacidad de respuesta sexual en el anciano está
íntimamente ligada al grado de capacidad individual física y psíquica, y a la
situación social en que se encuentre. Aunque en los ancianos sanos el deseo y la
capacidad sexual permanecen y la capacidad reproductiva en forma relativa puede
mantenerse hasta su muerte. (13), surgen los siguientes cuadros : la falta de
lubricación natural puede hacer doloroso el coito; disminución de testosterona;
la erección requiere más tiempo y suele ser menos firme. La eyaculación,
disminuye la cantidad de semen, la intensidad de la eyaculación disminuye, La
necesidad física de eyacular es menor, se reduce el líquido pre-eyaculatorio.
El anciano, privado
de su capacidad reproductiva en el caso de la mujer en forma absoluta y en el
hombre en forma relativa, sólo posee la función erótica de su sexualidad. Por
eso, se denomina a esta etapa de la vida como la Edad del Erotismo. Propuesta
que se presentó en 1982 en Asunción en ocasión del Primer Congreso Latinoamericano
de Sexología.(149 )
MITOS Y PREJUICIOS SOBRE LA SEXUALIDAD EN EL
ADULTO MAYOR
Prejuicios :
Los prejuicios son un fenómeno intergrupal, con una
orientación negativa hacia el objeto de éste, en el caso de la sexualidad en la
vejez, se antojan injustos, pues se incurre en generalizaciones excesivas y
constituyen actitudes que están relacionadas con los sentimientos negativos que
genera un determinado grupo poblacional y de los estereotipos que se refieren a
las creencias erróneas o exageradas que la sociedad construye sobre las
personas ancianas.(15)
Una de las
"certezas" más frecuentes y dañinas para las personas de edad
avanzada es la que dicta que no tienen una vida sexual activa y que no están
interesados en comprometerse en alguna relación romántica.
Otro prejuicio lleva
a considerar a los ancianos que mantienen deseos sexuales como personas
anormales o inmorales. Además se cree que la belleza y la sexualidad son
exclusivas de la juventud, que la imagen corporal de los viejos es fea y que no
tienen ánimos para pensar en su arreglo personal. Los estereotipos, las
concepciones erróneas y las frecuentes bromas sobre la vejez y la sexualidad
ampliamente difundidas pueden afectar poderosa y negativamente la experiencia
sexual de los ancianos.(16)
Andrés Flores
Colombino registra algunos prejuicios comunes que a partir de los cambios
físicos casi todas las sociedades construyen: "a) los excesos sexuales de
la juventud llevan al agotamiento en la vejez; b) el anciano es un
discapacitado sexual; c) los ancianos ya no tienen deseos sexuales y menos actividad;
d) los ancianos sólo necesitan contacto.(17)
La mayoría de los
estudios sobre actitudes hacia la vejez, han encontrado que los propios adultos
mayores se perciben a sí mismos en forma negativa y apenas en los últimos años
es que ha existido una orientación a indagar sobre las cosas relacionadas con
la salud más que con las pérdidas.(18)
LOS MITOS SOBRE LA SEXUALIDAD EN EL ADULTO
MAYOR
Carecen de sexualidad
La sexualidad
infantil y la del viejo están negadas por las corrientes del pensamiento que
afirman que la sexualidad humana está sólo al servicio de la reproducción. El
anciano, presuntamente, no está en condiciones de reproducirse, (Revista Cubana
de Enfermería 2013;29(3):223-232 http://scielo.sld.cu 227) por lo que el uso de
su sexualidad es imposible. Todo uso sería "perverso". Por lo tanto,
debe reprimirse.(19)
No se reproducen
La reproducción está disociada del placer erótico a todas
las edades, aun en las propiamente reproductivas, gracias a la cultura, y cada
vez con mayor éxito. Si los ancianos no se reproducen, ello redunda en
beneficio de su sexualidad, pues "naturalmente" como lo sugieren los
moralistas biologistas, están liberados del temor del embarazo. Y pueden por
tanto, entregarse libremente a la actividad sexual placentera. Se describen
casos de mujeres que, exacerbada su libido por el predominio relativo de
andrógenos, en la postmenopausia, llegan al orgasmo por primera vez en sus
vidas.(20)
Es cierto que el ideal de belleza es juvenil.
Simbólicamente, la vejez nunca fue representante de la belleza y la capacidad
seductora. La cultura erótica de nuestro tiempo ha modificado, en algo, ese
ideal de belleza. Nuestra cultura ha sabido combatir la miseria erótica. Se
dice que la multiparidad de las mujeres, que rápidamente las envejecía,
producía la caída de los senos, les provocaba várices, prolapsos uterinos,
cansancio crónico por el cuidado de muchos hijos, afeaba a las mismas. Al punto
que una de las explicaciones de la poligamia se asienta sobre este aserto, pues
el harén debía ser renovado con sangre nueva y piel turgente.(21) Se ha
disminuido el número de hijos, en ciertas épocas se usaba de nodrizas para los
hijos de damas poderosas que no deseaban perder su poder erótico.
En Cuba hoy tenemos recursos en la cirugía plástica para los
senos, arrugas y la obesidad; dietas especiales para mantener la línea armónica
del cuerpo, gimnasia, cosméticos de todo tipo. Y todos los artefactos que
enriquecen la eroticidad objetiva del anciano, es decir, su capacidad de
despertar el deseo del otro. La miseria erótica es otro de los mitos sobre la
ancianidad. Se afirma que son incapaces de experimentar placer (eroticidad
subjetiva) y que son incapaces de despertar deseo en otros (eroticidad objetiva).
Frecuencia de la actividad sexual
La actividad sexual disminuye con la edad, manteniéndose con
una frecuencia variable, dependiendo de las características de la población
estudiada. Cabe destacar que la gran mayoría de los estudios demuestran
claramente que la frecuencia de las relaciones sexuales disminuye con la edad y
que el mantenimiento de la actividad sexual en los ancianos depende
principalmente de: · Buen
estado de salud físico y mental. ·
La existencia de un compañero/a sin limitaciones. · La historia sexual previa. (Revista
Cubana de Enfermería 2013;29(3):223-232 http://scielo.sld.cu 228)
Así, aquellos sujetos
con una actividad sexual habitual y periódica durante otras etapas de la vida,
tienen mayor probabilidad de mantener esta actividad cuando envejecen.(22)
Cambios en el patrón sexual en el anciano
Como se ha mencionado previamente, el comportamiento sexual
en la vejez depende de muchos factores: salud en general, disponibilidad de un
compañero(a) sano(a), personalidad, actitudes hacia y de los otros, nivel de
educación, nivel social, creencias sexuales, actitud sexual previa, intereses y
prácticas previas, grado de satisfacción con la vida, etc.(22)
La sexualidad en el
anciano debe considerarse en una forma amplia e integral, incluyendo en ella
tanto componentes físicos como emocionales. Por ello, se acepta como normal en
el anciano ciertas modificaciones en el patrón sexual considerado como estándar
si se relaciona con el adulto joven; estas serían: disminución del número de
coitos y el aumento proporcional de otras actividades sexuales como las
aproximaciones físicas, caricias, ratos de intimidad emocional, de complicidad,
relaciones de compañía o masturbaciones.(23) La prevalencia de la masturbación
se explica, en muchos casos, por la existencia de una pareja incapacitada y por
la frecuencia de viudez en edades avanzadas. Esto, unido al rechazo social que
existe hacia el establecimiento de una nueva pareja, serían factores que
propiciarían la satisfacción sexual mediante la masturbación.
Cese de la actividad sexual
El cese de la actividad sexual no es un
suceso exclusiva y necesariamente cronológico sino que depende de muchos
factores como el estado de salud y el grado de incapacidad física y mental
(tanto del sujeto como de su pareja), la frecuencia y la calidad de las
relaciones sexuales previas, la mal interpretación e inadaptación a los cambios
fisiológicos propios del envejecimiento, la situación afectiva y calidad de la
relación con la pareja y con otras personas, y de otros cambios en el papel
social del anciano, como la viudez, el cambio de domicilio, la
institucionalización y las crisis de salud. (24)
FACTORES QUE INFLUYEN EN LA CONDUCTA SEXUAL
DEL ANCIANO
-Falta de pareja.
Esta es la causa que más provoca la abstinencia sexual en el anciano, sobre
todo en la mujer, téngase en cuenta que los hombres mueren como término medio 7
años antes que la mujer.
-Deterioro de la relación matrimonial. Este aspecto es uno de los
que más se observa en como causa de trastornos sexuales en la tercera edad.
Existen tendencias que deben combatirse en la pareja y que son entre otras la
monotonía en las relaciones sexuales hacer siempre lo (Revista Cubana de
Enfermería 2013;29(3):223-232 http://scielo.sld.cu 229) mismo de la misma forma
y los problemas de comunicación. Dados porque solo de habla de los problemas de
la casa, de los hijos nietros o del trabajo, pero no de otros temas íntimos que
son de interés de ambos miembros y que contribuyen a rescatar la intimidad de
la pareja. (25)
- Falta de privacidad y las condiciones de la vivienda.
Condiciones domésticas.
El síndrome de la abuela esclava es otra forma de maltrato
frecuente en el siglo XXI, descrito sobre todo en países hispanoamericanos, que
afecta a mujeres ancianas con gran carga familiar, voluntariamente aceptada
durante muchos años, pero que al avanzar la edad se torna excesiva. Si la mujer
no expresa claramente su agotamiento (o lo oculta), y sus hijos y esposo no lo
aprecian y le ponen remedio, la sobrecarga inadecuada provoca o agrava diversas
enfermedades comunes: hipertensión arterial, diabetes, cefaleas, depresión,
ansiedad y artritis y perdida del deseo sexual.(26)
La incapacidad física secundaria a enfermedades es uno de
los hechos que con mayor frecuencia lleva al cese de la actividad sexual.
También pueden influir en la declinación de la actividad sexual en ancianos la
falta de intimidad y las alteraciones anatomofisiológicas propias del proceso
de envejecimiento, tanto en el hombre como en la mujer, pueden limitar la
actividad sexual lo cual no quiere decir que el anciano no pueda disfrutar de
la actividad sexual plenamente.
PREVENCIÓN DE LAS DISFUNCIONES
SEXUALES EN LA TERCERA EDAD
Al contrario de las que muchas personas piensan, una parte
considerable de las disfunciones en la tercera edad tienen su origen en
desconocimientos, falsas expectativas, sentimientos de minusvalía y otros
fenómenos que, si bien desempeñan un papel importante en la aparición de las
disfunciones, son relativamente fáciles de combatir y prevenir mediante una
adecuada divulgación y discusión.(27) En geriatría, según Flores Colombino,
puede ser eficaz un instrumento de prevención de funciones sexuales, pero
también puede ser un consolador de tabees y prejuicios sobre sexualidad y la
vejez. Para Disfrutar de una vida sexual plena en la tercera edad, Masters y
Johnson plantean que solo hay que cumplir con 3 condiciones: Disfrutar de salud
razonable; apreciar la sexualidad y disponer de pareja.
Aspectos psicosociales Por lo general las investigaciones en
relación con aspectos psicosociales están dirigidas a profundizar en
conocimientos sobre las necesidades de salud, alimentación, económicas, de
vivienda y vestuario. Sin embargo, el aspecto sexual está poco investigado. (Revista
Cubana de Enfermería 2013;29(3):223-232 http://scielo.sld.cu 230) Por otra
parte la falta de lubricación vaginal pudiera ser considerara por el esposo
como "Falta de interés"; si estuvieran ambos preparados pudieran
analizar y resolver la situación.(28)
En el trabajo
educativo sistemático para la atención al adulto mayor, donde los involucrados
dominen aspectos conceptuales de salud sexual, la orientación terapéutica está dirigida a: · Que el tratamiento con
estrógenos es útil para mejorar la lubricación vaginal. · Que es necesario un mayor tiempo
de estímulo para lograr una adecuada erección del pene. · Aliviar el sentimiento de culpa
que se origina cuando existe la necesidad de reiniciar la actividad sexual
después de la muerte del conyugue. ·
Eliminar la "ansiedad" que se desencadena cuando se piensa que la
pareja enferma pudiera agravarse con las relaciones sexuales. · Brindar la orientación
necesaria para mantener la privacidad de la pareja.(29)
La sexualidad en la
tercera edad parece tener 2 explicaciones. En primer lugar la indirecta
asociación establecida entre sexualidad y reproducción, mediante la cual se
considera que sólo es "normal" la actividad sexual durante la edad
reproductiva y, por lo tanto los ancianos, no tienen porque practicarla.
En segundo lugar la existencia del prejuicio "viejo
enfermo" descrito por Andre Pucheu, es tan fuerte que se instala en el
destinario del prejuicio e incluso en el personal medico y de enfermería, que
atiende a los ancianos.
CONSIDERACIONES FINALES
Los problemas sexuales son capaces de producir
empobrecimiento emocional y por tanto empeorar la calidad de vida del anciano.
La historia sexual deberá formar parte de la historia clínica general para
brindar una atención integral al anciano donde se incluyan los aspectos
relacionados con su sexualidad.
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