Primeros indicios de que el envejecimiento epigenético se puede
revertir
Yahoo Noticias11 de septiembre de
2019
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Posiblemente sea la noticia biomédica de la semana. Gracias a un pequeño
estudio realizado por diferentes instituciones científicas de California, y
publicado en Aging Cell, tenemos los
primeros indicios firmes de que el envejecimiento no solo puede ralentizarse,
sino que incluso se podría revertir. Los resultados sorprendieron a los propios
investigadores que, no obstante, advierten que es un estudio muy preliminar y
con un reducido número de participantes.
Tendremos precaución al analizar sus resultados y para entender la
importancia de este trabajo deberíamos empezar diferenciando edad cronológica
(los años que tienes) con el denominado “reloj epigenético”. Este concepto,
desarrollado por numerosos investigadores durante las últimas décadas, se basa
en el epigenoma de un
individuo, sumado a factores externos y de hábitos, representando un patrón de
etiquetas y marcadores en el ADN. De esta manera una persona puede tener 60 años
pero sus células, su reloj epigenético, pueden retrasarse o superar esa edad
cronológica.
En los últimos años los científicos han ido mejorando la exactitud de los relojes epigenéticos seleccionando diversos
conjuntos de sitios de metilación del ADN en todo el genoma, e incluso
numerosos investigadores han desarrollado terapias y fármacos que están
consiguiendo “desacelerar” ese reloj epigenético pero nunca habían logrado
invertirlo… hasta ahora.
En el estudio publicado esta semana, un pequeño grupo de nueve
voluntarios sanos tomaron un cóctel de tres medicamentos bastante comunes (una
hormona del crecimiento y dos medicamentos para la diabetes), y según los
resultados del estudio, en promedio, retrasaron unos 2.5 años de su edad
biológica, medidos analizando las marcas en los genomas de una persona. El
sistema inmunitario de los participantes también mostró signos de
rejuvenecimiento.
Gracias a investigaciones muy recientes hemos logrado numerosos enfoques
biomédicos para mejorar el envejecimiento en modelos animales, e incluso en
algunos de estos estudios (Das et al., 2018 ; Ocampo et
al., 2016 ; Zhang et
al., 2017) parecen revertir
los aspectos generales del envejecimiento en mamíferos adultos, en comparación
con diferentes mediciones fisiológicas. Sin embargo, hasta ahora, no teníamos
evidencias de que el envejecimiento sistémico pudiera revertirse en humanos. En
propia Revista Nature, inmunólogos y expertos señalan que es un hallazgo con “enormes
implicaciones no solo para las enfermedades infecciosas sino también para el
cáncer y el envejecimiento en general".
Sin duda, es una investigación apasionante, pero antes de echar las
campanas al vuelo y pensar en escenarios futuristas como “el curioso caso de
Benjamin Button” con un Brad Pitt rejuveneciendo a cada minuto de la película,
debemos señalar nuevamente que el estudio presenta indicios aún muy débiles.
Los propios responsables del trabajo advierten del reducido número de
participantes y que, para confirmar estos resultados, ya están planeando un
estudio más amplio que incluirá personas de diferentes grupos de edad, sexos y
etnias.
Sin duda, es una investigación apasionante, pero antes de echar las
campanas al vuelo y pensar en escenarios futuristas como “el curioso caso de
Benjamin Button” con un Brad Pitt rejuveneciendo a cada minuto de la película,
debemos señalar nuevamente que el estudio presenta indicios aún muy débiles.
Los propios responsables del trabajo advierten del reducido número de
participantes y que, para confirmar estos resultados, ya están planeando un
estudio más amplio que incluirá personas de diferentes grupos de edad, sexos y
etnias.
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Posiblemente sea la noticia biomédica de la semana. Gracias a un pequeño
estudio realizado por diferentes instituciones científicas de California, y
publicado en Aging Cell, tenemos los
primeros indicios firmes de que el envejecimiento no solo puede ralentizarse,
sino que incluso se podría revertir. Los resultados sorprendieron a los propios
investigadores que, no obstante, advierten que es un estudio muy preliminar y
con un reducido número de participantes.
Tendremos precaución al analizar sus resultados y para entender la
importancia de este trabajo deberíamos empezar diferenciando edad cronológica
(los años que tienes) con el denominado “reloj epigenético”. Este concepto,
desarrollado por numerosos investigadores durante las últimas décadas, se basa
en el epigenoma de un
individuo, sumado a factores externos y de hábitos, representando un patrón de
etiquetas y marcadores en el ADN. De esta manera una persona puede tener 60 años
pero sus células, su reloj epigenético, pueden retrasarse o superar esa edad
cronológica.
En los últimos años los científicos han ido mejorando la exactitud de los relojes epigenéticos seleccionando diversos
conjuntos de sitios de metilación del ADN en todo el genoma, e incluso
numerosos investigadores han desarrollado terapias y fármacos que están
consiguiendo “desacelerar” ese reloj epigenético pero nunca habían logrado
invertirlo… hasta ahora.
En el estudio publicado esta semana, un pequeño grupo de nueve
voluntarios sanos tomaron un cóctel de tres medicamentos bastante comunes (una
hormona del crecimiento y dos medicamentos para la diabetes), y según los
resultados del estudio, en promedio, retrasaron unos 2.5 años de su edad
biológica, medidos analizando las marcas en los genomas de una persona. El
sistema inmunitario de los participantes también mostró signos de
rejuvenecimiento.
Gracias a investigaciones muy recientes hemos logrado numerosos enfoques
biomédicos para mejorar el envejecimiento en modelos animales, e incluso en
algunos de estos estudios (Das et al., 2018 ; Ocampo et
al., 2016 ; Zhang et
al., 2017) parecen revertir
los aspectos generales del envejecimiento en mamíferos adultos, en comparación
con diferentes mediciones fisiológicas. Sin embargo, hasta ahora, no teníamos
evidencias de que el envejecimiento sistémico pudiera revertirse en humanos. En
propia Revista Nature, inmunólogos y expertos señalan que es un hallazgo con “enormes
implicaciones no solo para las enfermedades infecciosas sino también para el
cáncer y el envejecimiento en general".
Sin duda, es una investigación apasionante, pero antes de echar las
campanas al vuelo y pensar en escenarios futuristas como “el curioso caso de
Benjamin Button” con un Brad Pitt rejuveneciendo a cada minuto de la película,
debemos señalar nuevamente que el estudio presenta indicios aún muy débiles.
Los propios responsables del trabajo advierten del reducido número de
participantes y que, para confirmar estos resultados, ya están planeando un
estudio más amplio que incluirá personas de diferentes grupos de edad, sexos y
etnias.
Sin duda, es una investigación apasionante, pero antes de echar las
campanas al vuelo y pensar en escenarios futuristas como “el curioso caso de
Benjamin Button” con un Brad Pitt rejuveneciendo a cada minuto de la película,
debemos señalar nuevamente que el estudio presenta indicios aún muy débiles.
Los propios responsables del trabajo advierten del reducido número de
participantes y que, para confirmar estos resultados, ya están planeando un
estudio más amplio que incluirá personas de diferentes grupos de edad, sexos y
etnias.

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